Se incluye una definición y una explicación de cuáles son los objetivos de la contabilidad financiera así como los documentos que utiliza la contabilidad. Aparecen distintas imágenes de una empresa en este caso de un restaurante, en concreto de la cocina dónde se preparan las materias primas, los derechos que se presentan a través de distintas imágenes del salón con los clientes comiendo.

A cualquier empresa le resulta imposible controlar intuitivamente todos los hechos económicos y financieros que acontecen, lo que obliga a utilizar una herramienta: la contabilidad. Por ejemplo, en un restaurante se dan las siguientes operaciones: control de stocks, facturas a clientes, gastos de personal, compras, pagos impuestos, etc. La intuición no es suficiente. La contabilidad no es un arte, tampoco es una ciencia, sino una técnica de registro de hechos económicos y financieros. Pero no se trata de registrar simplemente hechos para tener una historia porque ésta no permite tomar decisiones de futuro, sin embargo, la contabilidad sí. Los objetivos de la contabilidad son dos: interpretar el pasado para tomar decisiones de futuro, y dejar constancia de las operaciones económicas y financieras. Se utilizan dos documentos: el balance de situación y la cuenta de resultados. El balance es el documento rey que incluye elementos patrimoniales, derechos, bienes, obligaciones, clientes, inmovilizados, préstamos. El balance refleja la situación patrimonial, en un momento dado, mientras sea expresable en unidades monetarias. Lo cual implica que la calidad de los recursos humanos y el know-how no aparecen en el balance. El balance se hace a fin de año.

También se expone una definición de balance de situación, que refleja la situación patrimonial en un momento dado, siempre que sea expresable en unidades monetarias, y de cuándo se presentan las cuentas anuales es decir al 31 de siembre por lo que aparecen imágenes de personas celebrando el fin de año.