Nos referimos con este término al origen de la información o lugar desde el que se toma. Si tuviéramos que hacer una clasificación sería difícil organizar todas las fuentes posibles, aunque vamos a hacer un intento.
- En primer lugar están las fuentes orales, en las que es la palabra oral el principal recurso. Ejemplos de esto serían las clases magistrales o las conferencias, pero que no se suelen citar como fuente, porque no dejan constancia de lo sucedido. Actualmente, debido a la generalización del uso de los recursos multimedia, y como es más fácil su uso, se empiezan a utilizar registros de estas actividades como audios o grabaciones de vídeo.
- Por otro lado, estarían las fuentes basadas en la palabra escrita, que son, sin lugar a duda, las que se usan de forma más habitual. En este grupo podemos hablar de recursos físicos o virtuales, es decir de libros y revistas que estén en bibliotecas o hemerotecas, o de recursos que se encuentran en internet.
Este último grupo, el de los materiales encontrados en la red, es cada vez más importante dada la comodidad de su uso. En ellos se puede encontrar casi de todo, ya que hoy en día prácticamente todas las publicaciones aparecen de una manera u otra en la red. Se pueden encontrar textos (o al menos alguna parte de ellos), libros en formato digital, catálogos, bases de datos específicas para información relacionada con temas de salud, publicaciones de congresos, resúmenes de reuniones, imágenes, gráficos…