Como verás, los métodos no competitivos (IRMA) más utilizados, son métodos sándwich muy similares a los ELISA. La principal diferencia radica en que al final de la técnica no se mide la absorbancia sino la radiactividad ligada, es decir, la radiactividad que se puede medir después de las fases de lavado originada por la presencia de inmunocomplejos marcados.
En la imagen puedes ver que la técnica para detectar un antígeno consta de tres pasos generales:
- Fase sólida sensibilizada con un anticuerpo monoclonal dirigido contra el antígeno que se ha de determinar.
- Adición de la muestra conteniendo el antígeno problema (analito).
- Incubación con un anticuerpo monoclonal, marcado con un radioisótopo, generalmente 125I, que está dirigido contra otro epítopo del antígeno.
La radiactividad de la fracción ligada como ocurre en los ensayos no competitivos, es directamente proporcional a la concentración del analito en la muestra y debe compararse, mediante una curva de calibración, con la de los estándares de antígeno para determinar el valor de la concentración de analito.