Ahora ya sabes cómo funcionan y cómo se llevan a cabo los inmunoensayos, pero finalmente ¿cómo se consiguen los resultados analíticos?
En las técnicas de ELISA la lectura de los datos que permitirán la obtención de los resultados se efectúa por espectrofotometría, mientras que en otros inmunoensayos se debe recurrir a medidas de radiactividad, fluorescencia o luminiscencia.
Estas lecturas se suelen automatizar y son suministradas por el mismo equipo en el que se lleva a cabo el inmunoensayo, así como los resultados, que se traducen en un número generalmente expresado como una concentración. No obstante, la forma de representar los datos obtenidos y la obtención de resultados, es similar en todos los inmunoensayos aunque vamos a estudiarlo en el caso de las técnicas de ELISA.
Al finalizar un ELISA se pueden obtener resultados cualitativos y cuantitativos:
Resultados cualitativos: permiten determinar si un resultado es positivo o negativo. El aspecto más controvertido es la determinación del punto de corte o valor discriminante (cut-of), un valor límite de absorbancia que diferencia entre un resultado positivo y un resultado negativo.
Existen varios métodos para calcular este punto de corte a partir de los controles positivos y negativos, y en muchos kits se indica cómo obtenerlo o bien qué valor debe tener. Una vez establecido, las muestras con una absorbancia mayor se consideran positivas y aquellas con una absorbancia menor se consideran negativas.