4.4.- Fases de implantación y control.
Ya tenemos definido el SGMA, ahora es el momento de implantarlo. Es decir, de seguir con las tres fases restantes que apuntamos en apartados anteriores:
- Implantación y funcionamiento. Como has visto anteriormente, para conseguir implantar un SGMA y que realmente funcione, se hace necesario que el compromiso de todas las personas implicadas sea máximo.
Por esta razón, para implantar adecuadamente el SGMA es importante determinar responsabilidades y por supuesto formar al personal de la empresa en los procesos y procedimientos implicados.
Estos procesos y procedimientos han de estar perfectamente definidos. Para ello necesitamos ayudarnos de una serie de manuales, documentos, registros e instrucciones:
- Manual del sistema integrado de gestión: es donde se recoge la descripción detallada de los diferentes apartados y requisitos del SGMA.
- Manual de procedimientos: que es donde se recogen documentalmente cuáles son los documentos requeridos por el SGMA.
- Instrucciones de trabajo: son el conjunto de documentos que describen detalladamente la forma de realizar las operaciones de la prestación del servicio de transporte de mercancías que tienen una influencia (directa o indirecta) sobre el comportamiento medioambiental de la empresa.
- Registros y formularios: son los documentos en los que se recogen los resultados de la actividad de la empresa en materia medioambiental.
Además la empresa ha de determinar los procedimientos de control (tanto documental como operacional), y las situaciones de emergencia y “anormalidad”, de tal forma que el impacto medioambiental sea mínimo.
- Comprobación y corrección. Esta fase consiste en realizar las comprobaciones y mediciones necesarias para ver la eficacia del plan, y en su caso, establecer las acciones correctoras necesarias.
En realidad no es una fase aislada, sino una parte en sí misma del plan, ya que ha de realizarse periódicamente, para comprobar la adecuación de los procesos y procedimientos a los objetivos que se planteó la empresa para la implantación del SGMA.
Para realizar estas comprobaciones y mediciones, como veremos en el siguiente apartado, nos serviremos de las diferentes herramientas de gestión medioambiental.
- Revisión. Esta última fase del proceso, consiste en realizar una revisión del propio sistema, para adecuarlo bien, a los cambios de objetivos y metas planteados por la empresa, bien a los cambios normativos que desde las diferentes administraciones públicas se vayan realizando a lo largo del tiempo.
De esta forma podremos contar con un SGMA dinámico y ajustado en todo momento a los requerimientos del entorno.
Para saber más
En el siguiente enlace podrás conocer la documentación generada cuando se implanta un SGMA.