2.6.- Estilos.

Caso práctico
En esta captura se puede ver la ventana estilo y formato con sus opciones: párrafo, carácter, marco, página y lista.

- Isabel, me estoy dando cuenta que con el procesador de textos hay que hacer un documento como el que planteamos con la hoja de cálculo para los estilos y el formato.

- Yo creo que ya no es necesario.

- Cuando tienes fresco cómo has creado un formato es muy fácil documentarlo y tenerlo para posteriores uso.

En el tercer punto de la unidad anterior ya manejaste los estilos en la hoja de cálculo. El uso de estilos te permitió dar un formato concreto a las casillas de resultado y otro formato distinto a las casillas de etiqueta. Cuando todas las casillas en las que se muestran resultados de un fichero de hoja de cálculo tienen el mismo formato se está trabajando con estilo. En el procesador de textos ocurre lo mismo. Supón que has escrito un párrafo y que te ha quedado bonito, si quieres repetir la forma de ese párrafo tendrías que recordar sus atributos de fuente, sangrías, bordes, etcétera. El trabajo con estilos te va a permitir conservar estos atributos y repetirlos con los párrafos que así desees en los documentos que desees.
Debes conocer

En este enlace te puedes descargar el cuarto capítulo sobre OO-Writer, en formato pdf, que han elaborado en al universidad de Málaga: José Sánchez, Julio Ruiz, Alberto Argote y Rafael Palomo.

Una vez tienes definido un estilo lo puedes aplicar tantas veces como quieras con la total garantía de que si, a posteriori, modificas dicho estilo , esa modificación se aplica de forma automática a todos los párrafos que se les hayan dado ese estilo. Luego trabajar con estilos tiene especial interés ya que a la hora de modificar, basta modificar un estilo para que todos los párrafos creados con él, se modifiquen automáticamente.
Reflexiona
¿Qué diferencia hay entre los estilos y el autoformato y qué cosas tienen en común?

Para recordar cómo se crea y se da forma a un estilo puedes visitar el siguiente enlace.